domingo, 19 de abril de 2009
OIMAKU de Million Dollar Baby
OIMAKU de cuando T. y yo vimos la película Million Dollar Baby. Estábamos en la mediateca de la universidad de Southampton. Un amigo ya nos había avisado de la dureza del filme pero pensábamos que exageraba. En absoluto. Intentamos mantener la compostura lo mejor que pudimos, mordiéndonos los labios, apretando los puños, conteniendo la respiración. Resistimos por vergüenza a montar una escena lacrimógena en mitad de una biblioteca. Pero entonces Clint lloró, se quebró como un niño indefenso y ya no pudimos más y le acompañamos. Lloramos a moco tendido como dos criaturas también. ¿¡Quiénes éramos nosotros para aguantar más que Clint, por Dios!?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
Ne-na-zas xD
Se llora en la intimidad, hombrepordios :P
Ay, me han entrado también ganas de llorar...
El gran Clint...
M. B.
Publicar un comentario