OIMAKU de los caramelitos de nata de una peseta que vendían en los estancos, con papeles plateados, de las bolsitas con bolitas de anís de colores que te regalaban en las farmacias y de los bastones gruesos de pan crujiente con que te obsequiaban los panaderos. Ser niño en los ochenta molaba.
6 comentarios:
Jo, de eso no me acuerdo. Yo me acuerdo de los caramelos PEZ, el Peta Zetas, las lenguas con auténtico sidral y no azúcar (como ahora), los gusanitos Risi (que, por cierto, han vuelto, aunque nunca será lo mismo que aquella bolsa verde con la cara del niño dentro de cuya boca veías las tiras de maíz), los rompemandíbulas, los pintalabios,...
Mmmmmmmm!
OIMAKU de los chupa chups en forma de pitufo, que estaban buenísimos, porque la parte azul era caramelo y la parte blanca pica pica....
hombre, yo también me acurdo de todas esas golosinas que has dicho, y del bote de "auténtico sidral" de Clay, un botecito naranja pequeño con tapa, donde etís la lengua y luego lo volvías a cerrar para dejarlo "para más tarde"... y el caramelo Fresquito, que era un dedo rojo con un palo que mojabas en un sobre con pica-pica, mmmmmmmmmm
madre mía, es un no parar
Ay, sí, los gusanitos.... qué güenos!
Superadlo de una puta vez, los 80 no van a volver. Ni vuestra niñez.
joder, como son algunos... cualquiera diría que tú no tienes nostalgia! XD
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