OIMAKU de cuando supe por primera vez que podía tener problemas de miopía. Era el primer año de universidad y, en una de las clases, me di cuenta que las palabras escritas con tiza sobre pizarra me resultaban borrosas. Los contornos del traje gris del profesor tampoco eran nítidos sobre el fondo negro.
2 comentarios:
qué fuerte!! me pasó exactamente lo mismo!! sólo que unos años más tarde...
yo sigo pensando, o me gusta pensar, que me ha entrado de tanto leer, de tanto pasar "las noches de claro en claro y los días de turbio en turbio"...
XDDD
MB
Desgraciadamente, a mí del ordenador...
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