martes, 15 de septiembre de 2009
OIMAKU de la sierra de marquetería
OIMAKU del año en el que, en el colegio, se empeñaron en que hiciéramos talleres. Había cuatro diferentes: marquetería, taracea, estaño y dibujo artístico. Mi preferido, sin duda fue el de estaño: ¡es precioso hacer relieves en las láminas de estaño, rellenarlas de cera y pegarlas en una madera para que parezcan cuadros! El peor, también sin duda, fue el de marquetería. Nos dieron una sierra de esas en las que la estructura de hierro dibuja un cuadrado, hay una parte vacía y ahí se coloca una sierrecita muy fina que se rompe con mirarla. Sin embargo, no fue eso lo que me pasó. Me agobiaba tanto la marquetería y tenía tan poca paciencia que, al segundo día, comencé a serrar a toda mecha (imbuida por una especie de espíritu maligno y frenético que me urgía a terminar de una puñetera vez las piezas de aquel feo puzzle) con lo cual me serré el dedo gordo haciéndome varias marcas en la uña y dándome un tajo en la carne de la base de la misma, que no paraba de sangrar. La cicatriz de guerra me dura hasta el día de hoy. Estoy orgullosa de esa cicatriz ahora, pero entonces lo único en lo que podía pensar era en que me iba a librar de marquetería.
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2 comentarios:
Aquellas malditas sierras, que si cortabas mucho rato o muy rápido, se calentaban y se partían. ¡Qué rabia daban!
Y las cicatrices de guerra, ¡cuántos OIMAKUS se podrían hacer con ellas! XD
Por cierto, la taracea, ¿qué es?
La taracea es recortar piececitas de madera de fullola, de esta muy finita, de diferentes tonos de color madera, para hacer figuras pegando las piezas en una tabla, con diferentes partes. s difícil porque tienes que hacer casar la pieza que recortas con lo dibujado en la tabla...
http://es.wikipedia.org/wiki/Taracea
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