martes, 29 de septiembre de 2009

OIMAKU del póster de Sabrina

OIMAKU del póster de Sabrina colgado en la cabina del camión del mi padre. Llevaba una camisa tejana arremangada y abierta. Enseñaba las tetas.

4 comentarios:

Madame Blavatsky dijo...

Pues yo moimaku de la muñeca Sabrina tamaño nancy que me trajeron ese año mis abuelos de la feria de Utrera. Era preciosa, con una tetas de plástico inmensas, apenas tapadas por un hilillo de camiseta blanca. Era clavada a la original, con sus shorts tejanos y su pelo rizado y sus ojos garzos, y su maquillaje impecable y exagerado.

Mi hermano y mi primo andaban juntos por mi casa una mañana que me fui al cole, ellos tenían 3 años, así que yo debía tener 6 ó 7. Cuando llegué a casa descubrí, horrorizada, que habían agarrado las tijeras en un descuido de los mayores y le habían rebanado las tetas, tal como suena. Rebanado las tetas de plástico dejando dos agujeros enormes en el cuerpo de mi muñeca Sabrina. Me dio tanta rabia y tanta pena que los odié durante días. Se llevaron una buena regañina... Hoy en día esa muñeca valdría no sé cuánto en eBay... ¡ay dios!

Lo que nunca entenderé, inexplicablemente es que le cortaran un mechón de pelo y sólo uno. ¿Por qué su objetivo principal fueron las tetas?

Boys, boys, boys...

Anónimo dijo...

Las tetas SIEMPRE son el objetivo principal.

Anónimo dijo...

La oración "Hoy en día esa muñeca valdría no sé cuánto en eBay" echa por los suelos cualquier guiño de cariño o de nostalgia. Serás pes-hetera... XDDDD

Madame Blavatsky dijo...

No! es que sería un consuelo... para no echarla tanto de menos por lo que realmente era...

XDD