OIMAKU de la colección de Clásicos Universales de Seix Barral en tapa dura y lomo con decoraciones doradas de mi madre. Me sorprendía que alguien que entonces sólo leía revistas del corazón me asegurara que se los había leído todos. Resultan abismalmente misteriosas las vidas de nuestros padres antes de nosotros. ¿Quiénes eran? ¿Quiénes son?
5 comentarios:
¡Es que antes no había tele!
Afortunados ellos...
jaja. en la época de mi madre había tele y a pesar de eso se leyó todos los libros de Dostoievsky. Ahora a sigue habiendo tele e internet,y ni ve la tele, ni sabe encender un ordenador, y por no leer no lee ni los cartones de los cereales. yo creo q es la maternidad, q les absorve.
ah! aunque ella dice q después de leérselos todos de golpe, se le secó cerebro, como al Quijote.
es posible, porque hay clásicos que extenúan a cualquiera
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