OIMAKU de la abuela de T., de visita como nosotros en el hospital, sentada en una silla, junto a la ventana desde donde se veía una puesta de sol espléndida, el cielo rojo como si el día lo exprimiera por completo, diciendo para sus adentros pero, en realidad, a todos los que estábamos en la sala: "Sabadell s'ha fet gran. Setmenat s'ha fet gran. Tot s'ha fet gran. No sé què passa!".
1 comentario:
Qué gran filósofa, la abuela de T. Qué forma tan sabia de captar la modernidad y la inmensidad y la aglobalzación del mundo...
:D
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