martes, 30 de marzo de 2010

OIMAKU del Tragabolas

OIMAKU del juego del Tragabolas, tan absurdo como adictivo como cansino, en el que uno se hacía polvo dándole con frenesí drogodependiente a la palanca de un hipopótamo de plástico rosa. Esta esencia confusa del juego inspiró su propia canción, igualmente absurda, adictiva y cansina a matar. Sin duda, lo que menos soportaba era el gritito al final del niño repelente que ganaba.

3 comentarios:

Liar's place dijo...

Te entiendo, a mi tb me daba muchísima rabia oír al niño ése de la voz de pito diciendo "gané!" :P
De todas formas, el juego me gustaba mucho, aunque terminaba con a palma de la mano roja de tanto apretar la palanquita negra!

Anónimo dijo...

Grandes momentos...

hatsue-san dijo...

Jjjajaja!

Natalia tenía un tragabolas de viaje...a ver si jugamos un día, preferentemente bajo los efluvios del alcohol! XD