sábado, 16 de mayo de 2009

OIMAKU de la agenda de caricaturas

OIMAKU de la agenda de mi amigo J.A., la cual yo había garabateado hasta la muerte ante su insistencia de que le dibujara a los profesores. A cada página que pasabas, había una aberración mayor: el profesor de castellano convertido en un cantautor mediocre, el de Historia en un borracho, el de Filosofía en un mono y el de literatura catalana cometiendo "ayuntamiento carnal" con una vaca. Un día, el profesor de latín, el gran M. (literal y figuradamente), le cogió la agenda a mi compañero para comprobar la fecha de un examen o de la entrega de un trabajo. Ambos nos miramos y pensamos "¡Dios mío!". Pasó las hojas, pasó más hojas, dio con la fecha y le devolvió la libreta. Sorprendentemente, no vio nada. La parte de las caricaturas estaba al principio y parecía habérsela saltado por completo. Aunque, bien pensado, tal vez la viera y no dijera nada. A fin de cuentas, él era el único que salía bien en su retrato: era un superhéroe.

3 comentarios:

Madame Blavatsky dijo...

Vaya un profesor de latín molón...

Anónimo dijo...

Más que molón, era bueno en lo que hacía y se esforzaba en hacerlo mejor, además de ser una persona que nos respetaba por encima de todo. No se puede decir de muchos profesores...

cocamarin dijo...

Pues sí, suscribo el comentario anterior. El profesor en cuestión creo que no me aprecia mucho a mí, pero yo sí a él.