sábado, 13 de junio de 2009

OIMAKU de las lagartijas

OIMAKU de cuando, de pequeño, buscaba lagartijas para arrancarles la cola y ver cómo, una vez amputada, seguía moviéndose. Ahora parece que hayan desaparecido, como una moda del siglo pasado.

2 comentarios:

Madame Blavatsky dijo...

Yo las cazaba y les hacía casitas en grandes cubos con arena y plantas... hasta que se escapaban, claro...

Lo de la cola de las lagartijas es fascinante, pero has visto alguna vez correr a una gallina sin cabeza??

Anónimo dijo...

Never ever. Mi madre sí, en el pueblo, antes de meterlas al puchero. XD