OIMAKU del primer coche de mi padre, un Morris Mini Minor. Él se cabreaba horrores cuando no funcionaba y le daba patadas de rabia, pero la chapa era tan dura que mi padre se hacia daño en el pie y la carrocería ni se abollaba. Era pequeño y de color verde, y sólo tenía dos puertas. Nos recuerdo a mi madre y a mí, asomados a la ventana de la cocina, apenados como si asistiéramos a una marcha fúnebre, contemplando cómo la grúa se lo llevaba al desguace para siempre. Ninguno de sus sucesores aguanto con tal entereza las coces de mi padre.
2 comentarios:
yo moimaku del R5 que tenía mi padre, de color azul clarito, y con alfombrillas de goma. Esto era una suerte porque yo, que siempre me mareaba y me mareo en coche, no paraba de vomitar en ellas. Digo que era una suerte por lo de poder lavarlas con facilidad. Pero elcoche apestaba a potao de niña de 4 años...
XDDD
Pues eso tenía que ser un cochaco. Quién lo pillara ahora.
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