jueves, 18 de febrero de 2010

OIMAKU de la toalla-panchito

OIMAKU de la toalla-panchito de Inglaterra. Era una toalla rosa, pequeña, para secarse las manos, que, pese a lavarla constantemente, había cogido un olor a humedad imperecedero, un tufo asqueroso que recordaba al de los ganchitos naranjas, de los que justamente derivó el nombre. Curiosamente, se la echa de menos.

2 comentarios:

Madame Blavatsky dijo...

panchito??? yo siempre los he llamado ganchitos...

xDDD

Anónimo dijo...

Ya, pues de ese lapsus, panchito.