OIMAKU de la toalla-panchito de Inglaterra. Era una toalla rosa, pequeña, para secarse las manos, que, pese a lavarla constantemente, había cogido un olor a humedad imperecedero, un tufo asqueroso que recordaba al de los ganchitos naranjas, de los que justamente derivó el nombre. Curiosamente, se la echa de menos.
2 comentarios:
panchito??? yo siempre los he llamado ganchitos...
xDDD
Ya, pues de ese lapsus, panchito.
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